miércoles 8 de julio de 2009
sábado 30 de mayo de 2009
Qué te puedo decir que no te haya dicho ya en todo este blog? O mejor dicho, que te puedo decir que vayas a leer? Si ni siquiera debés pasar por acá. Si ni siquiera debés creer todavía, que éste soy yo.
Pero si pasaras, dejame decirte que no te quiero deprimir más con lo mismo. Es que este lugar es donde abro mis puertas... y a veces salen cosas muy tristes. Pero no tiene que ser siempre así, amiga.
Hoy me gustaría volver un momento atrás en el tiempo y pensar en todas esas cosas buenas que pasaron. Pensar en los momentos esos, que parecían no tener final. Allí, donde pense que era el comienzo de una eternidad.
Se me da por pensar en aquella vez que tomé valor y te di la mano. Se me da pensar en el color que tomaron tus mejillas, llenas de sangre.
Se me da por pensar en esa noche, creo que era Mayo, y llegó a mi casa un gorro violeta. Y debajo de él, la persona más linda que alguna vez conocí. Riendose como siempre, de todo y de nada. Hablando hasta por los codos, como siempre, de todo y de nada.
Y se me da por ir muy atrás, tan atrás que dirás que soy un nostálgico, pero se me da por pensar en aquellas noches hace más de cinco años, cuando éramos tan chicos queriendo ser tan grandes, soñando con sueños que ya cumplimos y con algunos otros que no pudimos, que dejamos atrás, que ya no soñamos más.
Se me da por pensar en séptimo grado y esa noche, y en tus ojos mal pintados y en tu cara de nena pretendiendo ser grande. Se me da por pensar que también te reías, siempre te reías tanto que hasta yo me reía.
Se me da por pensar en una vez, también en la primaria, en que escribí tu nombre y el mío en un banco, y los encerré con un corazón. Pensé que nunca acabaría, que nunca podríamos dejarnos atrás.
Se me da por pensar en tus manos con guantes sobre el piano, tratando de crear algo, pidiendome que te explique, pero que te podría explicar.
Se me da por recordar viendote de atrás, tus rodetes desprolijos, ayudados por un lápiz o lapicera que me gustaba verte buscar hasta que recordabas que lo tenías en la cabeza. Se me da por pensar en tu pelo, castaño, no rubio, cayendo sobre tu espalda y en vos, que te dabas vuelta para decirme algo... y en que yo no podía respirar.
Se me da por pensar en aquella noche en que me dijiste que jugaramos a ser novios y nos dimos la mano y fuimos a caminar. Te acorás de que me dijiste que parecía un pingüino y te reíste de mi? Y tiramos desde la terraza los cigarrillos, que cayeron sobre un auto, como nos reímos. Me acuerdo que era yo el que te decía que no fumaras... y vos si me escuchaste. Y ahora yo... tanto tiempo después no te puedo escuchar diciendome lo mismo ya que solo pudiste conjeturar que yo ya no tenía solución.
Y espero que no te moleste que a veces, de vez en cuando, se me de por pensar estas cosas...
Y que se me de por pensar tanto en vos....
Pero si pasaras, dejame decirte que no te quiero deprimir más con lo mismo. Es que este lugar es donde abro mis puertas... y a veces salen cosas muy tristes. Pero no tiene que ser siempre así, amiga.
Hoy me gustaría volver un momento atrás en el tiempo y pensar en todas esas cosas buenas que pasaron. Pensar en los momentos esos, que parecían no tener final. Allí, donde pense que era el comienzo de una eternidad.
Se me da por pensar en aquella vez que tomé valor y te di la mano. Se me da pensar en el color que tomaron tus mejillas, llenas de sangre.
Se me da por pensar en esa noche, creo que era Mayo, y llegó a mi casa un gorro violeta. Y debajo de él, la persona más linda que alguna vez conocí. Riendose como siempre, de todo y de nada. Hablando hasta por los codos, como siempre, de todo y de nada.
Y se me da por ir muy atrás, tan atrás que dirás que soy un nostálgico, pero se me da por pensar en aquellas noches hace más de cinco años, cuando éramos tan chicos queriendo ser tan grandes, soñando con sueños que ya cumplimos y con algunos otros que no pudimos, que dejamos atrás, que ya no soñamos más.
Se me da por pensar en séptimo grado y esa noche, y en tus ojos mal pintados y en tu cara de nena pretendiendo ser grande. Se me da por pensar que también te reías, siempre te reías tanto que hasta yo me reía.
Se me da por pensar en una vez, también en la primaria, en que escribí tu nombre y el mío en un banco, y los encerré con un corazón. Pensé que nunca acabaría, que nunca podríamos dejarnos atrás.
Se me da por pensar en tus manos con guantes sobre el piano, tratando de crear algo, pidiendome que te explique, pero que te podría explicar.
Se me da por recordar viendote de atrás, tus rodetes desprolijos, ayudados por un lápiz o lapicera que me gustaba verte buscar hasta que recordabas que lo tenías en la cabeza. Se me da por pensar en tu pelo, castaño, no rubio, cayendo sobre tu espalda y en vos, que te dabas vuelta para decirme algo... y en que yo no podía respirar.
Se me da por pensar en aquella noche en que me dijiste que jugaramos a ser novios y nos dimos la mano y fuimos a caminar. Te acorás de que me dijiste que parecía un pingüino y te reíste de mi? Y tiramos desde la terraza los cigarrillos, que cayeron sobre un auto, como nos reímos. Me acuerdo que era yo el que te decía que no fumaras... y vos si me escuchaste. Y ahora yo... tanto tiempo después no te puedo escuchar diciendome lo mismo ya que solo pudiste conjeturar que yo ya no tenía solución.
Y espero que no te moleste que a veces, de vez en cuando, se me de por pensar estas cosas...
Y que se me de por pensar tanto en vos....
lunes 23 de febrero de 2009
Jajaja
Yo no entiendo nada.. pero lo que entiendo es que lo único que me hace bien.. sos vos. Yo asumo que estás enamorada de otra persona, que no soy para vos... pero vos sos para mi. Y no me importa que no me veas de esa manera, solo quiero escucharte. Me das... aire. Porque te juro por dios que me estoy ahogando a cada momento y me gustaría estrellar algo contra la pared. Pero vos sos... luz, como siempre.
Yo también... yo también te deseo que seas feliz y espero lo mejor para vos. Es decir, no soy el malo de la película. En todo caso, soy el extra de la película. Nunca fui Rick. Nunca fui Pacey. Nunca fui.
Hablas tan rápido como siempre o más. Y es raro porque pienso que cambiaste mucho, pero también pienso que estás igual. Y pienso en todo eso que me salió mal.
Y me imagino que nunca lees nada de esto, pero que si lo leyeras dirías.. por dios este chico está mal, es depresivo. Y pondrías esa cara y arrugarías las cejas negandolo todo. Apretando el labio inferior con los dientes. (Todavía amo tu diente partido)
Es que yo.. yo no soy nadie. Era alguien cuando estabas cerca, pero siempre tuve miedo a las alturas. Y vos, vos siempre fuiste la primera en tirarte del acantilado con los ojos bien abiertos.
Como extraño tus huesos salidos... tu manera de pensar al mismo tiempo que hablas. Tu cara de puchero. Tus canciones. Tus ojos, que nunca se rinden, nunca pude sostenerte la mirada. Tu falta de hipocrecía, tu ironía constante. Tu manía (que también fue la mía) de buscarnos momentos cotidianos. Tu sonrisa de oreja a orjea. Tu forma de sacarte el flequillo de la cara, de besar los dientes, de convertirnos a todos en mejores personas de lo que eramos.
Y como me odio por haber hecho todo así. Todo tan nada. Porque desde el momento en que me dijiste que yo no valía ni un segundo de los que habías desperdiciado en mi... yo me convertí en eso. En un ser que no vale ni un segundo. Cuanto más idiota me juzgaste, más idiota me volví. Y ahora ni el tiempo me alcanza para no mirarme al espejo.
"Nunca conocí a nadie que esté tan solo, pero de la manera en que vos estás solo"
Nunca tuviste tanta razón.
Era tarde, en todo sentido, pero me hizo muy feliz hablar con vos.
Yo no entiendo nada.. pero lo que entiendo es que lo único que me hace bien.. sos vos. Yo asumo que estás enamorada de otra persona, que no soy para vos... pero vos sos para mi. Y no me importa que no me veas de esa manera, solo quiero escucharte. Me das... aire. Porque te juro por dios que me estoy ahogando a cada momento y me gustaría estrellar algo contra la pared. Pero vos sos... luz, como siempre.
Yo también... yo también te deseo que seas feliz y espero lo mejor para vos. Es decir, no soy el malo de la película. En todo caso, soy el extra de la película. Nunca fui Rick. Nunca fui Pacey. Nunca fui.
Hablas tan rápido como siempre o más. Y es raro porque pienso que cambiaste mucho, pero también pienso que estás igual. Y pienso en todo eso que me salió mal.
Y me imagino que nunca lees nada de esto, pero que si lo leyeras dirías.. por dios este chico está mal, es depresivo. Y pondrías esa cara y arrugarías las cejas negandolo todo. Apretando el labio inferior con los dientes. (Todavía amo tu diente partido)
Es que yo.. yo no soy nadie. Era alguien cuando estabas cerca, pero siempre tuve miedo a las alturas. Y vos, vos siempre fuiste la primera en tirarte del acantilado con los ojos bien abiertos.
Como extraño tus huesos salidos... tu manera de pensar al mismo tiempo que hablas. Tu cara de puchero. Tus canciones. Tus ojos, que nunca se rinden, nunca pude sostenerte la mirada. Tu falta de hipocrecía, tu ironía constante. Tu manía (que también fue la mía) de buscarnos momentos cotidianos. Tu sonrisa de oreja a orjea. Tu forma de sacarte el flequillo de la cara, de besar los dientes, de convertirnos a todos en mejores personas de lo que eramos.
Y como me odio por haber hecho todo así. Todo tan nada. Porque desde el momento en que me dijiste que yo no valía ni un segundo de los que habías desperdiciado en mi... yo me convertí en eso. En un ser que no vale ni un segundo. Cuanto más idiota me juzgaste, más idiota me volví. Y ahora ni el tiempo me alcanza para no mirarme al espejo.
"Nunca conocí a nadie que esté tan solo, pero de la manera en que vos estás solo"
Nunca tuviste tanta razón.
Era tarde, en todo sentido, pero me hizo muy feliz hablar con vos.
lunes 16 de febrero de 2009
Cuánto tiempo necesito para que el tiempo cure mis heridas?
El tiempo pasa. Uf, como pasa. De pronto, de la nada, se terminó la secundaria. Ahora tengo que ir a la universidad, ser grande, ser responsable. Crecer.
Y en este nuevo mundo, ya no exsistis ni de lejos.
Y entonces yo no quiero pertenecer a él.
Y entonces vuelvo atrás en el tiempo casi como una labor diaria. Recuerdo, recuerdo tantas cosas que me hacían bien.
Como la noche que llegaste a casa como a las dos de la mañana con tu gorrito violeta y frío invernal. Hablamos susurrando y nos hicimos tanto bien. Nos sumergimos en la oscuridad completa del living, la única luz provenía de la luna, y sentados en mi sillón, jugamos a ser grandes. A ser todo. No te pude besar, pero Dios sabe que lo intenté, Dios sabe que me moría de ganas cada vez que me mirabas de frente, que cuando me pusiste la mano en el pecho me temblo el mundo.
Y es que siempre tenía ganas de besarte. Me acostumbré a vivir con eso.
Me acuerdo de que salíamos a caminar. Tratabamos de curarnos las heridas bajo el cielo del verano. Yo, yo creía sin ninguna duda en vos. Porque estuviste ahí siempre, y me diste todo lo que necesitaba, esperaba que tuvieras todo en tu vida, porque lo merecías. Y por eso lo tenés. Ibamos caminando sin mirar las baldozas, y yo te hablaba de mi mamá, de mi papá, las cosas que ellos hicieron para hacerme feliz, y también las cosas que ellos hicieron que me hicieron mal. Nos sentamos mientras se iba el sol, y cantamos dos o tres canciones. Pensamos en la secundaria, en que nunca acabaría... y ahora se fue tan rápido como llegó.
Mi pequeña Joey, tan pequeña. Nunca seré Pacey, pero que le voy a hacer? Hace tanto que termino Dawson's Creek.
Mi pequeña Joey, que pasó tan hermosa a dar el discurso, que parecía una actriz de Hollywood, que brillaba con más potencia que mil soles...
Mi pequeña Joey....
Adiós.
Y en este nuevo mundo, ya no exsistis ni de lejos.
Y entonces yo no quiero pertenecer a él.
Y entonces vuelvo atrás en el tiempo casi como una labor diaria. Recuerdo, recuerdo tantas cosas que me hacían bien.
Como la noche que llegaste a casa como a las dos de la mañana con tu gorrito violeta y frío invernal. Hablamos susurrando y nos hicimos tanto bien. Nos sumergimos en la oscuridad completa del living, la única luz provenía de la luna, y sentados en mi sillón, jugamos a ser grandes. A ser todo. No te pude besar, pero Dios sabe que lo intenté, Dios sabe que me moría de ganas cada vez que me mirabas de frente, que cuando me pusiste la mano en el pecho me temblo el mundo.
Y es que siempre tenía ganas de besarte. Me acostumbré a vivir con eso.
Me acuerdo de que salíamos a caminar. Tratabamos de curarnos las heridas bajo el cielo del verano. Yo, yo creía sin ninguna duda en vos. Porque estuviste ahí siempre, y me diste todo lo que necesitaba, esperaba que tuvieras todo en tu vida, porque lo merecías. Y por eso lo tenés. Ibamos caminando sin mirar las baldozas, y yo te hablaba de mi mamá, de mi papá, las cosas que ellos hicieron para hacerme feliz, y también las cosas que ellos hicieron que me hicieron mal. Nos sentamos mientras se iba el sol, y cantamos dos o tres canciones. Pensamos en la secundaria, en que nunca acabaría... y ahora se fue tan rápido como llegó.
Mi pequeña Joey, tan pequeña. Nunca seré Pacey, pero que le voy a hacer? Hace tanto que termino Dawson's Creek.
Mi pequeña Joey, que pasó tan hermosa a dar el discurso, que parecía una actriz de Hollywood, que brillaba con más potencia que mil soles...
Mi pequeña Joey....
Adiós.
viernes 14 de noviembre de 2008
Estar cerca tuyo era como estar en una montaña rusa, como una vez escribí. Y a mi las alturas me asustaban....
Y ahora.. extraño esa cosa en la panza
Y ahora.. extraño esa cosa en la panza
Esperar y esperar
Tal vez ahora me puedo ver en los labios de alguien más. Tal vez llegó mi tiempo de ser. Y así estamos, vos por tu cuenta, hace tanto tiempo ya, y yo, por la mía.
No es que te de explicaciones, no te las debo. Pero debía seguir, dar oportunidades, no se puede saber que va a pasar hasta que no pasa, me dijiste. Lo estoy intentando. Estoy bien? Dame tu si. Y perdona que siga adelante. Vos me olvidaste, ahora me toca a mi.
A veces la miro por un rato mientras me cuenta algo. No sos vos. Me lo repito. No es ella. Qué es lo que le falta? Tal vez esa sonrisa de nena tuya que hace que el mundo sea un lugar mas ameno. Tal vez la palabra justa escondida entre mil palabras. Tal vez tu capacidad de brillar donde vayas, de deslumbrar al que pasa, de ser como el sol. Y concluyo, y me digo, tal vez es que simplemente no sos vos, por quien tiene sentido esperar. Esperar y esperar un beso, como el nuestro.
Pero a mi modo, estoy enamorado. Es decir, me hace bien, aunque no quiero estar todo el tiempo. En su momento, a vos, te dedique me vida. Ya sé, ya sé que no parece. Pero me levantaba de la cama pensando en que iba a verte, pero tocaba una canción en la guitarra que solo era para vos, me bañaba pensando en tus reclamos, en tus enojos por msn, en tu continua necesidad de que yo cambie...
Y yo que podía cambiar? Si tanto me querías cambiar era porque no necesitabas alguien como yo. Como veras, le doy vueltas y vueltas a la historia no descubro donde te perdi. O cuando te tuve, si es que te tuve.
Dicen que cuando el principe besa a la dama, rompe el hechizo. Eso paso con nosotros, pero el hechizo que se rompió fue nuestro amor platonico. Al menos, el tuyo.
Me parece injusto compararla, primero porque nunca te va a superar y segundo porque no está bien. Pero estás destinada a ser la vara con la que mida a cada mujer que quiera amar y aunque eso quiera decir que nunca voy a amar a nadie como te amé como te amé que te amé con todo el alma.
Perdón.
No es que te de explicaciones, no te las debo. Pero debía seguir, dar oportunidades, no se puede saber que va a pasar hasta que no pasa, me dijiste. Lo estoy intentando. Estoy bien? Dame tu si. Y perdona que siga adelante. Vos me olvidaste, ahora me toca a mi.
A veces la miro por un rato mientras me cuenta algo. No sos vos. Me lo repito. No es ella. Qué es lo que le falta? Tal vez esa sonrisa de nena tuya que hace que el mundo sea un lugar mas ameno. Tal vez la palabra justa escondida entre mil palabras. Tal vez tu capacidad de brillar donde vayas, de deslumbrar al que pasa, de ser como el sol. Y concluyo, y me digo, tal vez es que simplemente no sos vos, por quien tiene sentido esperar. Esperar y esperar un beso, como el nuestro.
Pero a mi modo, estoy enamorado. Es decir, me hace bien, aunque no quiero estar todo el tiempo. En su momento, a vos, te dedique me vida. Ya sé, ya sé que no parece. Pero me levantaba de la cama pensando en que iba a verte, pero tocaba una canción en la guitarra que solo era para vos, me bañaba pensando en tus reclamos, en tus enojos por msn, en tu continua necesidad de que yo cambie...
Y yo que podía cambiar? Si tanto me querías cambiar era porque no necesitabas alguien como yo. Como veras, le doy vueltas y vueltas a la historia no descubro donde te perdi. O cuando te tuve, si es que te tuve.
Dicen que cuando el principe besa a la dama, rompe el hechizo. Eso paso con nosotros, pero el hechizo que se rompió fue nuestro amor platonico. Al menos, el tuyo.
Me parece injusto compararla, primero porque nunca te va a superar y segundo porque no está bien. Pero estás destinada a ser la vara con la que mida a cada mujer que quiera amar y aunque eso quiera decir que nunca voy a amar a nadie como te amé como te amé que te amé con todo el alma.
Perdón.
viernes 19 de septiembre de 2008
Ya sé.
Volvi a pensar en tu planeta, que por supuesto no es el mío.
Voy a decirte algo que no vas a creer... pero hubiera dado cualquier cosa porque hubieras venido al viaje. Por verte ahi un rato.
Ya sé, ya sé que no te gusta ir a bailar, que somos todos unos mogólicos, que tu mundo se cierra en un librito de Cortázar, ya sé, ya sé, y los Beatles y John Lennon y vos cantando sola a la mañana sin importarte nada de nadie nunca.
Ya sé, flaca. Ya sé que te querés ir la mierda y no verle la cara a nadie...
Pero aún así... hubiera querido que estuvieras en Bariloche. Solo para cerrar el ciclo con vos, con quien lo abrí, con quien lo viví, con quien ame.
Ya sé que no me vas a creer y me vas a decir drogón y vas a juzgarme, ya sé que sos mejor. Ya sé que no te llego ni a los talones, ya sé que nunca te tuve, ya sé que todo lo que querías de mi en realidad nunca existió, y ya sé que te diste cuenta de eso. Ya sé que te desepcioné, ya sé que nuestra noche del beso fue una mierda, ya sé que no te acompañé a tu casa, ya sé que me olvidé de mencionar que nunca nadie jamás me había besado tan lindo.
Ya sé.
Ya sé, pero no sé porque sigo pensando en eso todo el tiempo.
Y de vez en cuando me acuerdo que sos vos.. que sos la misma.. la ironica superada que se sienta contra la pared es la misma que se reía de todo en mi sillón, la misma que dice que soy un idiota es quien me decía que yo era especial.
Y extraño mucho eso... pero más que a vos.. extraño la manera en que era yo cuando estaba con vos. Era mejor.
Y te acordás de Igor?
Yo si, yo ya sé que te debés acordar.
Voy a decirte algo que no vas a creer... pero hubiera dado cualquier cosa porque hubieras venido al viaje. Por verte ahi un rato.
Ya sé, ya sé que no te gusta ir a bailar, que somos todos unos mogólicos, que tu mundo se cierra en un librito de Cortázar, ya sé, ya sé, y los Beatles y John Lennon y vos cantando sola a la mañana sin importarte nada de nadie nunca.
Ya sé, flaca. Ya sé que te querés ir la mierda y no verle la cara a nadie...
Pero aún así... hubiera querido que estuvieras en Bariloche. Solo para cerrar el ciclo con vos, con quien lo abrí, con quien lo viví, con quien ame.
Ya sé que no me vas a creer y me vas a decir drogón y vas a juzgarme, ya sé que sos mejor. Ya sé que no te llego ni a los talones, ya sé que nunca te tuve, ya sé que todo lo que querías de mi en realidad nunca existió, y ya sé que te diste cuenta de eso. Ya sé que te desepcioné, ya sé que nuestra noche del beso fue una mierda, ya sé que no te acompañé a tu casa, ya sé que me olvidé de mencionar que nunca nadie jamás me había besado tan lindo.
Ya sé.
Ya sé, pero no sé porque sigo pensando en eso todo el tiempo.
Y de vez en cuando me acuerdo que sos vos.. que sos la misma.. la ironica superada que se sienta contra la pared es la misma que se reía de todo en mi sillón, la misma que dice que soy un idiota es quien me decía que yo era especial.
Y extraño mucho eso... pero más que a vos.. extraño la manera en que era yo cuando estaba con vos. Era mejor.
Y te acordás de Igor?
Yo si, yo ya sé que te debés acordar.
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